Ahorrar para la educación universitaria con antelación

Ahorrar para la educación universitaria con antelación

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La educación universitaria es uno de los mayores problemas que puede tener cada padre, ya que ésta resulta ser mucho más costosa que toda la educación primaria y secundaria junta. Pero sin importar los costos, la educación a nivel superior es vista como una inversión, por lo que se debe hacer lo imposible para que los hijos logren alcanzar esta educación profesional.

Aunque para muchos puede ser muy difícil lograr ahorrar para la educación universitaria, sí es posible, siempre y cuando se tomen en cuenta ciertos datos importantes.

ahorrar para educacion universitariaEl ahorro para la educación se debe hacer lo antes posible. Mientras más tiempo se tenga para ahorrar, mayor será la cantidad de dinero que se pueda almacenar para el momento en que el hijo termine la educación preparatoria. Lo ideal es comenzar a ahorrar dinero mientras el niño comienza la educación primaria, aunque algunos padres más precavidos optan por comenzar el ahorro antes de que el niño nazca, aunque esto pueda sonar extremo, resulta ser una táctica muy efectiva.

El otro dato importante para poder ahorrar para la universidad es hacer que el dinero se reproduzca. No se debe utilizar el dinero como una inversión en un negocio activo, ya que este no es garantía de recuperación del capital invertido inicialmente, lo mejor es invertir en instrumentos pasivos, que no deban ser administrados por el padre, ni que corran el riesgo de impago por parte de quien recibe la inversión.

Las inversiones pasivas se pueden llevar a cabo en los bancos, por medio de depósitos a plazo, depósitos de ahorro tradicional, o hasta seguros de inversión, estos últimos son cada vez más populares. Además de los bancos, es posible invertir en el sistema bursátil, en fondos de inversión de renta fija, o si se quiere ser un poco más arriesgado, en un fondo de inversión mixto, que una tanto la renta fija como la variable.

El presupuesto siempre va a ser una pieza importante en el ahorro, de modo que no se debe descartar este instrumento. Por medio de un presupuesto, los padres pueden crear metas a largo plazo, que se logran alcanzar reduciendo los gastos innecesarios que se llevan a cabo recurrentemente, además de fijar un mínimo de dinero que se desea ahorrar para el momento en que sea necesaria pagar la educación superior. En el presupuesto se debe tomar en consideración todos los gastos que pueden tener el hijo o hijos, desde la matrícula de la universidad, hasta los materiales educativos que va a necesitar.

Sea cual sea el método de inversión, lo importante es reconocer que es necesario comenzar a ahorrar para garantizar un futuro acceso a la educación universitaria de su hijo, sin verse en la necesidad de realizar fuertes recortes de su presupuesto normal, pues al ser a largo plazo, el impacto se diluye en el tiempo. Muchas familias hoy en día practican el ahorro desde mucho antes de que el bebé nazca, y esta metodología es la que mejor resultados ha dado hasta el momento.

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