7 mitos sobre el hombre y la mujer: estereotipos de género

El hombre es una unidad de la sociedad, por lo que está obligado a obedecer sus leyes y órdenes. La vida en sociedad tiene muchas ventajas, pero encapsula al individuo en un marco rígido e impone normas llamadas estereotipos. Los estereotipos indican los requisitos para el nivel de vida del individuo, imponiendo funciones y lugar en las relaciones públicas. Afectando así la forma en que la gente piensa, su autodeterminación.

Algunos estereotipos están firmemente arraigados en la mente y suenan como los propios pensamientos. Muchas personas temen exponerse a la crítica negativa de las masas, evitando así destacarse y permaneciendo dentro de la “norma”. Por lo tanto, se trata de una posición generalmente aceptada, que no entiende ni condena. Pero, ¿vale la pena ceder a los estereotipos establecidos, olvidarse de la singularidad, o tratar de rebelarse, defendiendo la posición?

Considera los 7 estereotipos de género más famosos (y a menudo erróneos) que nos persiguen en todas partes.

1. Chicos – azul, chicas – rosa

Uno de los grupos más populares de estereotipos es el género. Implican imágenes estables: símbolos y patrones de conducta impuestas a representantes de diferentes sexos. La aparición y preservación de los estereotipos se debe a la evolución centenaria de las relaciones de género. En estas, el género se situó por encima de las cualidades de la personalidad de un hombre y una mujer.

2. Las niñas prefieren las compras, los niños el fútbol

Un estereotipo de género es la tesis de que tanto hombres como mujeres tienen características psicológicas diferentes. Estas características afectan la gama de intereses y hábitos de gusto. La feminidad (la designación de las cualidades psicológicas atribuidas a las mujeres) implica los “rasgos típicos del carácter femeninos”.

Paradójicamente, estas diferencias son ejemplo de una falsa comprensión de la feminidad y la masculinidad. Muchas veces nos guiamos por asociaciones figurativas asociadas con un género particular. La fiabilidad del prejuicio es dudosa: seguro que tienes amigos hombres que adoran las series o mujeres que odian las compras.

3. El pensamiento lógico y reservado

Hay una opinión de que las mujeres por naturaleza son ilógicas y criaturas extremadamente emocionales, pero tienen una buena intuición. Los hombres, por el contrario: son consistentes y lógicos en acciones y juicios, evitan manifestar sentimientos y están dotados de una mente analítica. Pero hay ejemplos que refutan el argumento: mujeres analistas de profesión u hombres que lloran.

4. Estatus social

En algunos lugares todavía se cree que la mujer debe desempeñarse como cuidadora del hogar, una esposa y madre amorosa. El hombre es el jefe de la familia, el sostén de la familia y el defensor. Las representaciones condujeron a la aparición de imágenes y símbolos, reflejando la separación de los roles sociales.

La mujer está conectada con la cocina, los niños y la casa. Por su parte, un hombre es representado con dinero, un automóvil, una familia. Debido a la estandarización, las condiciones son: “Si tienes un salario pequeño, no eres un hombre de verdad”, “mientras no tengas hijos, no puedes ser considerada una mujer”.

5. Problema de primacía

Un argumento bien establecido, es que hombres y mujeres desean tomar acción en el desarrollo de sus relaciones. El estereotipo dice que el hombre debe invitar a salir, una mujer no debe llamar primero. Piensa en si necesitas adherirte a las “leyes” específicas de seguir, sugiriendo quién y qué debe realizar primero. La eficacia del enfoque no está probada. Olvídate de la competencia y actúa como tu corazón te lo dice.

6. Las mujeres quieren amor, y los hombres quieren sexo

Hay una opinión que las mujeres sueñan con el matrimonio, porque necesitan amor. Por el otro lado, los hombres quieren arrastrar a una mujer a la cama, porque no saben cómo amar verdaderamente. Es costumbre decir que el amor de un hombre es fisiológico, por lo tanto, necesita un cambio constante de parejas. Así, el amor de la mujer es romántico, porque es fiel a un hombre.

7. Apariencia atractiva – prerrogativa femenina

La apariencia se ajusta a los parámetros. Pero las exigencias impuestas a hombres y mujeres son desproporcionadas. Una verdadera dama debe tener características faciales expresivas y una figura esbelta. Para un caballero durante muchos años, el único requisito era ser “un poco más bonito que un mono”. Esto pervierte la comprensión de la belleza masculina y femenina.


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