La decepción no es depresión

La depresión es a menudo descrita como una sensación de tristeza, pero a veces las personas confunden otros sentimientos por la depresión. Un ejemplo de esto es el confundir depresión con decepción.

La decepción es la pérdida, el dolor y la tristeza a la vez. Se puede estar decepcionado por perder algo que se tiene, pero también por perder algo que nunca se tuvo. Cuando pierdes algo que no estaba a tu alcance, puede ser difícil reconocer la verdadera profundidad del dolor. Puede ser aún más difícil de describir a los demás lo molesto que es.

¿Cómo se puede poner en palabras todo lo que has perdido aunque no lo tenías a tu alcance? Cuando la gente está deseando tener algo, siente excitación, anticipación, e incluso euforia. Si estás anticipando algo bueno, sientes que estás a punto de ganar algo, o entrar en alguna experiencia maravillosa.

Tal vez puedes estar en un equipo con una racha ganadora a punto de ganar un torneo. Tal vez eres una de las dos personas a punto de ser contratada o ascendida en un trabajo ideal. Esa persona especial que acabas de conocer realmente podría ser “la indicada”. Quizás estés esperando la prueba que dice que su embarazo está sucediendo realmente en esta ocasión. Y a continuación, esto no sucede. La decepción puede ser dramática cuando se pierde algo que nunca se tuvo realmente.

La decepción también causa dolor, ya que podría haber sido lo mejor que nunca hayas vivido. Algo a punto de ocurrir es brillante y sin rastros de realidad. Es el trabajo perfecto en el que brillan con éxito. Es el amor que está siempre lleno de atracción y admiración. Es la hermosa bebé sin el cólico o llorando a mitad de la noche. Lo que no se obtiene no sólo era bueno, era perfecto.

Y ya que no habías tenido la oportunidad de tenerlo, vivirlo y experimentarlo, la pérdida también es intangible. Y, como tal, es más difícil dejarla ir. La decepción se siente especialmente mal cuando se pierde la esperanza junto con el ideal. Si la decepción por el trabajo, el amor, el bebé, se prolongan por el tiempo suficiente y se combina con la pérdida de esperanza, puede convertirse rápidamente en depresión. Por ejemplo, el pesimismo se desarrolla como consecuencia de la decepción y puede ser un antecedente a la depresión si no se supera a tiempo.

Hay personas que no pueden parar de sentirse decepcionadas. Este tipo de personas usualmente tienen pensamientos como: “Quizás no debería ilusionarme tanto”, o “Quizás nunca algo bueno sucederá de nuevo.” Es común que una decepción termine alimentando a una depresión cuando se pierde la esperanza: sentimientos sin esperanza son una característica central de la depresión.

¿Cómo es posible evitar la depresión?

decepción no es depresión● Escúchate a ti mismo. Esto determinará cuan negativas son tus expresiones y hacia dónde diriges tu atención.

● Reconoce la pérdida, porque no hay manera de evitarla. Lo que pasó, ya no se puede revertir.

● Evalúa lo que todavía tienes. Practicar el agradecimiento puede ser una excelente manera.

● Renueva la esperanza.

● Cuando estés listo, evalúa si lo que estabas esperando era realista.

A medida que pasa el tiempo, y con bastante rapidez, notarás que ya no se siente la aguda punzada de decepción constante, y que esta disminuye poco a poco. Puedes evolucionar para convertirte en alguien igual de entusiasta, pero más realista, y así dar paso a alguna nueva esperanza de algo bueno en tu vida y con menos probabilidades de fallar en tus objetivos y metas.


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