Síndrome de Intestino Irritable: Mitos y Verdades

Molestias abdominales, gases, alteraciones del ritmo intestinal, si te suele ocurrir a menudo podrías sufrir el Síndrome del Intestino Irritable (SII).

No son pocas las personas que sufren a menudo problemas digestivos suaves a los que no prestan demasiada atención, como pueden ser las molestias abdominales y los cólicos. Suelen achacarlo a tener un estómago delicado y pensar que se trata de algo pasajero porque hay alimentos que “les sientan mal”. Y aunque es verdad que hay personas que simplemente tienen tendencia a sufrir “dolores de barriga”, hay otras en las que estos síntomas responden a una enfermedad en concreto, al Síndrome del Intestino Irritable (también conocido como colon irritable).

¿CÓMO SABER SI TÚ SUFRES ESTE PROBLEMA?
Esta alteración intestinal es muy común entre adultos y adolescentes y, sobre todo, en mujeres. Sin embargo, quienes lo sufren no suelen buscar ayuda médica, quizá porque los síntomas varían en intensidad constantemente y cuando quieren consultar ya se encuentran bien.

¿QUÉ HACER SI TU INTESTINO ES DE TIPO “IRRITABLE”?
Padecer esta alteración puede llegar a ser muy molesto para algunas personas porque sus síntomas pueden limitar sus actividades de la vida diaria, pero más allá de eso, no hay que preocuparse. Es una afección crónica (debes convivir con ella durante toda la vida) pero no provoca daño permanente en el intestino, por lo que se trata de una alteración benigna por completo.

ES DISTINTO QUE LA ENFERMEDAD DE CROHN
Hay quien cree que se trata de la misma enfermedad, pero no tienen nada que ver. No hay que confundirlo, la enfermedad de Crohn es un tipo de enfermedad inflamatoria intestinal (Eli), que afecta al intestino produciendo un daño crónico en él, cosa que no ocurre en el Síndrome del Intestino Irritable.

La principal diferencia es que el Síndrome de Intestino Irritable nunca desemboca en enfermedades graves como el cáncer, como sí puede ocurrir con la enfermedad inflamatoria intestinal.

VAMOS A ANALIZAR QUE ES FALSO Y VERDADERO EN ESTE PROBLEMA
FALSO. Los síntomas son muy incapacitantes. Aunque en cada persona la enfermedad se presenta con síntomas de diferente gravedad, lo más frecuente es que se manifieste como algo que se considera banal. Lo habitual es sentir dolor o hinchazón abdominal, gases, sensación de “estar lleno’’, falta de apetito, urgencia por ir a defecar y alteración del ritmo intestinal (diarrea o estreñimiento). Las náuseas, los vómitos y el moco en las heces son también habituales.

VERDADERO. Pueden aparecer síntomas no digestivos. Dolor lumbar, menstruaciones dolorosas e irregulares, dolor torácico o cefalea. Son otros síntomas que pueden aparecer, aunque suelen mejorar en una época y empeorar en otra.

sindrome-de-intestinto-irritableFALSO. Existen pruebas que permiten diagnosticarlo. El diagnóstico se basa en los síntomas que presenta el paciente y en la ausencia de otras patologías que los justifiquen. Se pueden realizan diversos exámenes del tracto digestivo (como radiografías, endoscopias, TAC, analíticas, colonoscopias, test de sangre oculta en heces, ecografías, test de intolerancias) para descartar otros posibles orígenes de los síntomas.

FALSO. Es difícil distinguirlo de una celiaquía. Se manifiesta de una forma muy parecida pero es fácil descartarlo si al retirar el gluten de la dieta los síntomas no mejoran. En el caso de los celíacos o en la sensibilidad al gluten, la mejoría clínica es inmediata con un a dieta prolongada exenta de gluten.

FALSO. Existen tratamientos que lo curan. No hay ninguna terapia que cure la enfermedad. Las pautas para controlarla empiezan por comprender y asimilar la enfermedad y por entender que algunos hábitos de vida pueden ayudarte mucho a reducir las molestias.

VERDADERO. El estrés puede empeorar los síntomas. No son la causa de la patología en sí ya que esta es desconocida, pero la ansiedad, el estrés y la depresión pueden agudizar los síntomas. Algunos alimentos también la empeoran, sobre todo los que producen gases o las comidas con más grasas o copiosas. Los combate el estreñimiento y aleja el estrés.

FALSO. Tomar antibióticos ayuda a aliviar los síntomas. Aunque es cierto que, en ocasiones, puede aparecer un Síndrome de Intestino Irritable pos infeccioso (después de una infección intestinal tipo gastroenteritis), ni virus ni bacterias suelen ser los causantes de este síndrome. La causa suele ser inespecífica y por ello no debes tomar antibióticos por tu cuenta.

VERDADERO. Los fármacos suaves ayudan de forma puntual. Los laxantes pueden usarse esporádicamente ante el estreñimiento, nunca hay que recurrir a ellos por rutina porque es contraproducente. Si el problema es la diarrea, los antidiarreicos también pueden ayudar puntualmente y siempre bajo supervisión médica.


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