Trimetilaminuria: Síndrome del olor a pescado

La trimetilaminuria es básicamente una enfermedad donde una persona emana un desagradable olor similar al de un pescado podrido. El síndrome del olor a pescado, o también conocido como trimetilaminuria (TMAU), se considera como un desorden metabólico de carácter genético. Esta condición pone en marcha el mecanismo enzimático que debería eliminar la trimetilamina, un producto derivado de la degradación bacteriana, con aminoácidos como la colina.

Cuando el proceso de liberar la trimetilaminuria no se produce, esta se acumula en los pacientes, y es liberada por la orina, el alimento, el sudor, y en las mujeres, por medio de los fluidos vaginales.

Esta acumulación y liberación ocasiona que los pacientes emanen un mal olor, comparable al aroma liberado por un pescado podrido. Por esta razón es que se le conoce como trimetilaminuria, o síndrome del olor a pescado.

Esta es considerada una enfermedad rara y se presenta durante la infancia. Por un lado el diagnóstico tiende a retrasarse por varios años debido al desconocimiento del personal médico. El retraso del diagnóstico no representa ningún problema para la vida del paciente, ya que la trimetilamina no es tóxica.

Este síndrome se considera como una enfermedad que afecta a nivel psicológico y social. Esto se debe a que las personas afectadas por esta condición sufren de rechazo social, tienden a padecer baja autoestima, depresión, aislamiento social, y hasta tendencias suicidas. La trimetilaminuria posee poca incidencia, al menos un caso por cada 200.000 personas. Sin embargo, estas son estimaciones, ya que incluso en la actualidad no hay una lista de pacientes.

Tratamiento para la trimetilaminuria

Lamentablemente esta es una enfermedad sin tratamiento. Actualmente se espera el desarrollo de una terapia genética, capaz de eliminar esta condición. Pero no hay ningún tratamiento específico, por ahora los pacientes sólo pueden buscar alternativas terapéuticas, la cuales terminan convirtiéndose en una rutina diaria.

Recomendaciones médicas para la trimetilaminuria

Los médicos consideran importante que los afectados por esta enfermedad lleven a cabo una serie de rutinas para mitigar el posible olor a pescado. Lo primordial es dejar de consumir alimentos con aminoácidos como la colina o la carnitina, al igual que productos con alta concentración de azufre o nitrógeno. Estos son capaces de aumentar el olor emanado por el cuerpo.

Algunos alimentos que debes dejar de consumir son: las claras de huevo, los pescados azules, mariscos, productos con casquería, legumbres y carnes. Por otro lado, también se recomienda que los pacientes con trimetilaminuria se duchen dos veces al día con geles de pH entre 5.5 y 6.5, es decir, con mayor acidez de pH que el usado habitualmente.

De igual manera, recomiendan cambiarse de ropa interior luego de cada lavado, usar desodorante neutro y sin ningún olor. Esta última para evitar una combinación de aromas, que pueda resultar incluso más desagradable.

¿Qué hacer si los tratamientos alternativos fallan?

En caso de que las alternativas dadas anteriormente no tengan ningún efecto en contra de la trimetilaminuria, se debe consultar con un médico para la posible aplicación, de manera puntual, y en muy pequeñas dosis, de antibióticos como el metronidazol y la neomicina. Estos medicamentos eliminarán la flora bacteriana intestinal, proceso clave para la colina. Este procedimiento elimina la trimetilamina, reduciendo la producción de malos olores.

Esta alternativa sólo debe aplicarse si el médico la considera necesaria, y debe estar bajo su control, de lo contrario esto puede traer consecuencias negativas para la salud del paciente, ya que los medicamentos administrados traen efectos secundarios, y la eliminación de la flora bacteriana puede tener otras consecuencias negativas.


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